Zaragoza La Provincia - Cariñena, Daroca, Belchite
El actual Belchite, uno de los más señalados centros aceiteros de Aragón, tiene pocos años de vida. El pueblo viejo, escenario de combates durante la Guerra Civil, muestra sus espectrales ruinas que atraen a poetas, fotógrafos y cineastas, y se mantienen en pie como fantasmal advertencia a las nuevas generaciones.
Mejor suerte corrió el imponente santuario barroco de la Virgen del Pueyo, enclavado en lo
alto de un cerro tan sólo a unos kilómetros. Las inmediaciones de Belchite han sido generosas a la hora de ofrecer vestigios de sus antiguos pobladores. Los arqueólogos han desenterrado numerosos restos de su pasado celtibérico y romano, como en Almonacid de la Cuba y Azuara.
En la primera todavía se pueden admirar los sillares de una sólida presa romana sobre el río Aguas Vivas, mientras que en la segunda, además de su iglesia mudéjar y de la ermita
románica de San Nicolás de Bari, se emplaza La Malena, una suntuosa villa de época imperial que llama la atención por sus dimensiones y por las originales escenas mitológicas narradas en sus coloristas mosaicos.
Esta ruta puede culminar como empezó, con un recorrido por animadas poblaciones cuyo principal
referente visual son las espléndidas torres mudéjares de sus iglesias parroquiales. Tal es el caso de Moyuela, Moneva, Samper de Salz, Codo o Lécera, cuyos campanarios asemejan irreductibles faros, aislados en la inmensidad de la estepa.
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